domingo, abril 05, 2009

DRAGONBALL EVOLUTION; ¿seguro que no la ha dirigido Uwe Boll?


Cuando hace ya bastantes años se estrenó “Dragones y Mazmorras” me sentí profundamente decepcionado. No en vano considero dicha película la peor que he visto en toda mi vida y eso, a sabiendas de que las he visto peores. ¿Por qué? Por la profunda decepción que me supuso que lo que podría haber dado para una auténtica saga de películas de aventuras acabara yéndose por el sumidero en un fiasco absoluto del que prefiero ni acordarme.
Pero es que en aquel entonces yo no conocía tanto sobre el negocio del cine como se ahora. Por eso, ya sabía que esperarme de esta adaptación del manga de Akira Toriyma llamado “Dragoball Evolution”.
Desde que comenzaron a oírse rumores de trasladar a la pantalla las aventuras de SonGoku y sus amigos empecé a interesarme por localizar información, a lo cual contribuyeron otros amigos más fanáticos que me fueron teniendo al día sobre selección de actores, primeras imágenes promocionales y teaser-trailers. No hizo falta demasiado material para convencerme a mi mismo de que el film que resultaría de todo aquello poco o nada tendría que ver con la serie de Toriyama y sí mucho con una estrategia comercial Hollywood style para conseguir muchos dólares con una inversión mínima.
Como decía la histérica de “Granjero busca esposa”: ¿Qué pasa, que no lo entiendes? ¡Te lo voy a explicar!
Se coge un producto afianzado en el mercado y que mueva por si solo a millones de fans en todo el mundo. Es lo que llamamos una franquicia y puede ser un videojuego como “Resident Evil” o unas novelas de éxito como la saga “Crepúsculo”, por decir algo. Eso ya lo tenemos, los cómics manga de "Dragonball". Ahora cogemos a un puñado de actores jóvenes y desconocidos para los papeles principales a los que prácticamente no hay ni que pagarles, basta con decirles que son jóvenes promesas y que de aquí al estrellato. De momento nos hemos gastado algo de dinero en comprar los derechos del cómic pero nos hemos ahorrado una pasta gansa con el reparto. No obstante queremos que en el póster hay algún nombre que a la gente le suene. Para dar algo de solera al reparto incluimos en él a uno o dos actores veteranos que aporten alguna cara conocida que ayude a que los más desvinculados con la temática puedan verse interesados en pagar su entrada. Aquí es donde entra Chow Yun Fat. Añadimos unos cuantos efectos digitales de segunda B y los juntamos todos en un trailer para que parezca que en realidad todo serán explosiones, rallos, acción y persecuciones. Gracias a la tecnología digital ahora no es difícil llenar una película de efectos sin tener que rascarse mucho el bolsillo. ¡Y ya lo tenemos! Empaquetado y listo para venderse.
¿Qué pasa con la fidelidad a la historia? ¿Qué pasa con el compromiso de realizar una película que contente a los fans? Pues muy fácil; estamos seguros de que millones de personas irán a verla porque el producto que hemos fabricado se llama “Dragonball” (por la misma razón por la que miles de personas fueron a ver “Alatriste” o yo vi “Alone in the dark”), así que ¿por qué darles la película que esperan ver si la entrada ya nos la han comprado por el mero hecho de haber adquirido los derechos del cómic? Lo que a nosotros nos interesa (nosotros = productores de Hollywood) es que además de todos esos frikis incómodos, vayan al cine otras personas que pasan del cómic de Dragonball pero les gustan las películas de artes marciales, o les gustan los efectos especiales, o lo guapo que es el actor que hace de Goku, o lo buena que está la chica que hace de Bulma,… ¿lo entiendes ahora? El cómic no nos importa y las esperanzas que tú tuvieras puestas en la adaptación tampoco. Sólo nos interesa tu dinero. Dánoslo si es que no nos lo has dado ya.

Ignoro si se podría haber llegado a hacer una buena película con el material de base pero estoy seguro de que se podría haberse hecho algo bastante mejor. El problema, como ya he explicado arriba, es que no había interés alguno. Es la diferencia entre darle las riendas a un director como Zack Snyder, por ejemplo, o cumplir con la papeleta con el primer papanatas asalariado del estudio. Es la diferencia entre tomarse en serio una historia o querer hacer caja y nada más. Si fuiste a ver “Eragon” y te gustaron los libros supongo que ya sabes de qué te hablo.
Más allá de que nos gusten o no las peripecias de Goku en la serie de televisión o en el manga original, lo que es inapelable es que todas esas aventuras suceden en un mundo increíblemente rico visualmente; un planeta tierra alternativo en el que conviven pasado y futuro y en el que la tecnología ha llegado a metas en las que resulta difícil distinguirla de la magia. En el mundo de Dragonball no es extraño huir en una mininave espacial porque te persigue un dinosaurio, o asistir a un combate de artes marciales entre un humano troglodita y una bestia alada de cuatro brazos. Todo es posible.
En la película “Dragonball Evolution” no hay absolutamente nada de esto. El mundo en el que se desarrolla la historia es el mismo que conocemos tú y yo y, el único parecido que tienen sus personajes con los de la serie es que se llaman igual. La inocencia de Goku brilla por su ausencia, la frivolidad de Bulma también. El uno está loco por meterle mano a Chichi cuando en el cómic ni siquiera sabía lo que era una mujer y la otra pretende pedirle al Dragón Sheron no se qué narices para el bien de la humanidad en lugar de un novio, como era en el original. Yamsha es un ladronzuelo torpón y payasesco en lugar de un hábil luchador y el maestro Mutenroshi parece un híbrido entre Obi Wan Kenobi y Pat Morita en Karate Kid en lugar de un viejo verde maestro de las artes marciales. Aunque en defensa de este último debo admitir que es el único personaje que al menos conserva un rasgo destacable del original (su afición por las mujeres).
De los enemigos no vale la pena casi ni hablar. Apenas tienen un papel y en ningún momento se les percibe como una amenaza. Son totalmente inocuos y su final está tan claro que ni la transformación de Goku (curiosamente injustificada para todos los que no conozcan el cómic e incluso para éstos, pues los motivos del cambio se los han sacado de la manga) nos hace pensar que los héroes corren peligro alguno. Y ya para terminar la aparición del dragón que es de vergüenza ajena y hace quedar a un bodrio como “Dragon Wars” como un prodigio de efectos especiales a su lado.

Creo que después de todo lo expuesto queda claro que si eres un fan de "Bola de Dragón" no te recomiendo en absoluto que vayas a ver esta película. Más aún, si no eres fan del cómic pero te gusta el cine de acción, las películas de artes marciales, o el cine de aventuras, tampoco te recomiendo que vayas. ¿En qué caso te recomiendo que gastes tu dinero y tu tiempo en ir a ver este engendro? En el de que tengas ganas de desquitarte luego escribiendo una crítica furibunda sobre la película. No puede haber ninguna otra razón para aguantar semejante despropósito.

4 comentarios:

H dijo...

nunca te podremos agracecer suficientemente el que te tragues tanta basura para evitarnos a los demás hacer lo mismo. Permítanme exponer aqui me teoría sobre la película (y eso que no la he visto!). Verán, el problema es que esos productores seguramente nunca salieron de L.A. y no son muy listos. Alguien les dijo "esto es un manga" y ellos entendieron "a ver qué nos sacamos de la manga". Y ésto es lo que se sacaron...

Anónimo dijo...

Qué manía de pagar por los derechos de la obra de alguien para luego hacer algo que no tiene nada que ver con el original y que además es una mierdaza. Esta tiene toda la pinta de ser de esas, y con Blueberry ya acabé escarmentado, así que ni me molesto en bajarla.

dude dijo...

No me sorprende, esta peli olia a tufo antes de estrenarse.

Salu2

kei dijo...

dios, que fiasco la peli de dragones y mazmorras. db evolution tiene todos los síntomas, incluyendo estreno postergado.